Monseñor Ezzati: “Que este año de la fe reavive en cada uno el compromiso de acoger al Señor en nuestra vida”

Monseñor Ezzati: “Que este año de la fe reavive en cada uno el compromiso de acoger al Señor en nuestra vida”

El martes 25 de diciembre el Arzobispo de Santiago presidió la eucaristía en la Catedral Metropolitana con motivo de la natividad del Señor. La misa fue concelebrada por el padre Héctor Gallardo, vicario general de pastoral; el padre Fernando Ramos, vicario del clero y rector del seminario; y el padre Marek Burzawa, vicario de la zona centro y de la familia.

 
Martes 25 de Diciembre de 2012
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Acompañado por sacerdotes, diáconos y seminaristas, monseñor Ezzati caminó hacia el altar del templo de la Catedral de Santiago, saludando a los fieles, bendiciéndolos a ellos y algunos íconos religiosos que portaban. Llegó al altar, no sin antes arrodillarse y adorar el pesebre, a los pies del niño Jesús recién nacido, porque ese es el motivo de esta fiesta, celebrar que Dios se hizo carne y habita entre nosotros por amor, tal como destacó monseñor Ezzati durante su homilía: “Nos hemos reunido en este día santo, en que la iglesia celebra la natividad del Señor, para que su vida, la gracia, el amor que Él nos trae, tenga cabida en nuestro corazón y podamos de verdad vivir este día como un día de bendición, de paz para nuestra vida personal, de nuestras familias, del país, y del mundo entero”.

Al término de la homilía, el Arzobispo de Santiago hizo una invitación a los fieles, “Que este año de la fe reavivé en cada uno el compromiso de acoger al Señor en nuestra vida, de darle cada vez más espacio en nuestra realidad familiar y social. Que cada uno de nosotros pueda crecer alumbrado y sostenido por el amor de este niño que ha venido para salvarnos”.

Cuando terminó la eucaristía los fieles se acercaron al pesebre tamaño natural de la Catedral para admirar lo precioso de cada figura, talladas en piezas únicas de madera por los hermanos Rodríguez. Mientras monseñor Ezzati volvía a arrodillarse para adorar a Jesús los asistentes a la misa lo siguieron, contemplando los chamantos y trajes de huaso que le dan el toque chileno al particular nacimiento de la Catedral, “Voy a Tierra Santa todos los años, la última vez que fui me fijé en las dimensiones del pesebre de la gruta, del original, que es muy estrecho. Este pesebre que diseñé con artistas es lo más fiel al real que está en Belén”, comentó el padre Juan Suarez, presbítero a cargo de la Iglesia Catedral.

Antes de retirarse, monseñor Ezzati se dio un tiempo para responder las preguntas de la prensa y comentar su mensaje de Navidad que fue transmitido por televisión y radio en Noche Buena, “La cultura contemporánea quiere ser autosuficiente, piensa que tiene en sí toda la fortaleza para transformar el mundo, para hacerlo feliz, y la constatación es que no es tan así, que hay temas que tocan el proyecto de la vida del hombre y de la mujer que no encuentran en la soberbia humana la respuesta adecuada. Lo que necesitamos es volver a ponernos de rodilla delante del Señor en la humildad de nuestra vida y reconocer en la humildad de ese Niño la potencia de Dios que viene a iluminar el camino de la plenitud de vida para todas las personas”.

Fuente: Comunicaciones Santiago
www.iglesiadesantiago.cl

Santiago, 25-12-2012