Solemne Te Deum ecuménico por el Bicentenario en Santiago

Solemne Te Deum ecuménico por el Bicentenario en Santiago

La promesa de construir un futuro mejor y la entrega de un ejemplar del Evangelio de Chile marcaron esta acción de gracias, presidida por el Cardenal Francisco Javier Errázuriz en la Catedral Metropolitana. También se oró en forma especial por los 33 mineros atrapados en la mina San José de Copiapó y por los comuneros mapuches en huelga de hambre.

 
Sábado 18 de Septiembre de 2010
- Video de la homilía del Cardenal Errázuriz

- Reviva la transmisión completa del Te Deum

- Texto completo de la homilía del Cardenal Francisco Javier Errázuriz Ossa

Con gran solemnidad se celebró el Te Deum del Bicentenario en la Catedral Metropolitana este sábado 18 de septiembre. El oficio comenzó pasada las 10:30 horas cuando llegó el Presidente de la República, Sebastián Piñera, quien fue recibido por el deán de la Catedral, Monseñor Juan Suárez., y por el presbítero Hans Kast, Canciller del Arzobispado de Santiago. El principal templo católico de Santiago lucía majestuoso y repleto de autoridades y fieles.

En el presbiterio se ubicó el Cardenal Jorge Medina; los Obispos Auxiliares de Santiago, Monseñor Andrés Arteaga, Monseñor Cristián Contreras Villarroel y Monseñor Fernando Chomali, además de los Vicarios Episcopales y otras autoridades eclesiásticas.

Luego de los saludos de rigor se dio inicio a la Liturgia de Acción de Gracias con la intervención del cantor a lo divino, Francisco Astorga, quien interpretó versos dedicados al bicentenario de la patria.

Al Te Deum asistieron los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Paraguay, Fernando Lugo. También concurrieron los ex Presidentes de la República: Michelle Bachelet, Ricardo Lagos y Patricio Aylwin. Además se encontraban presentes el presidente del Senado, Jorge Pizarro; la presidenta de la Cámara de Diputados, Alejandra Sepúlveda, y el presidente de la Corte Suprema, Milton Juica.

Por otra parte, también asistieron ministros y subsecretarios, el Contralor de la República, el Presidente del Tribunal Constitucional, el Presidente del Banco Central, el Intendente de la Región Metropolitana y el Alcalde de Santiago; los Comandantes en Jefes de las tres ramas de las Fuerzas Armadas, el General Director de Carabineros, el Director de Investigaciones y el Director de Gendarmería; el Nuncio Apostólico en Chile, Monseñor Giuseppe Pinto, entre otras numerosas autoridades.

Después del saludo del Cardenal Francisco Javier Errázuriz a los asistentes, la pastora Gloria Rojas, de la Iglesia Luterana, leyó la primera lectura de la carta de San Pablo a Tito. El salmo fue proclamado por la pastora Juana Albornoz y el Evangelio fue cantado por Monseñor Sergio Abad, Arzobispo Metropolitano de la Iglesia Ortodoxa del Patriarcado de Antioquia.

Durante su homilía el Arzobispo de Santiago, Cardenal Francisco Javier Errázuriz recordó los orígenes de nuestra independencia y del país, valoró el aporte de las etnias, de los españoles y de los migrantes que han construido la identidad nacional. También llamó a cesar la huelga de hambre que llevan adelante 34 mapuches. Dijo: “Nos preocupa profundamente la huelga de hambre de nuestros hermanos mapuches, que puede dejar en ellos daños irreparables. De corazón les pedimos a ellos y a las autoridades restablecer las confianzas imprescindibles para que cese la huelga de hambre y se instaure un diálogo generoso y visionarioâ€. Añadió: “Tenemos vocación fraterna. Por eso, le agradecemos a Jesucristo nuestra voluntad de ser un pueblo de hermanos, que no quiere descansar mientras cada uno no tenga, conforme a su dignidad, hogar, trabajo, respeto y alegríaâ€.

- Versión completa de la homilía del Cardenal Francisco Javier Errázuriz Ossa

Comprometerse con Chile

A continuación los presentes, frente al altar y mirando la Cruz que presidió la Primera Junta Nacional de Gobierno, prometieron construir una patria más justa y fraterna. Al unísono y con la mano en el corazón dijeron: “Prometo poner todo mi empeño para hacer de Chile una Patria de hermanos, donde cada uno tenga pan, respeto y alegría. Donde reine la paz, la justicia la solidaridad. Para que Chile sea una nación bendecida por Dios, tierra de encuentro y esperanzaâ€.

A continuación, el Cardenal Errázuriz entregó un ejemplar del Evangelio de Chile, libro donde miles de chilenos transcribieron a mano versículos de los cuatro evangelistas, al Presidente de la República como un regalo de la Iglesia chilena al Bicentenario patrio.

Inscrito en la historia

Durante la celebración del Te Deum participaron el grupo Aranto, el Coro del Arzobispado de Santiago, integrado por más de 200 personas procedentes de parroquias y capillas, entre ellos un número significativo de niños, todos dirigidos por el profesor José Carter, y la orquesta integrada por 25 músicos dirigidos por el maestro Fernando Carrasco.

El Te Deum, como sucede desde 1971, es de carácter ecuménico. Ese año, el entonces Arzobispo de Santiago, el Cardenal Raúl Silva Henríquez, invitó a obispos y pastores de otras iglesias cristianas a participar con sus oraciones en esta ceremonia, accediendo así a una solicitud del entonces Presidente de la República, Salvador Allende, quien, al asumir el cargo en noviembre de 1970, pidió a la autoridad eclesiástica que tuviera este carácter. Por esta razón, el Te Deum cuenta con la participación de representantes de las iglesias Ortodoxa, Luterana, Anglicana, Metodista Pentecostal y Evangélica, entre otras. También adhieren representantes de las comunidades judía y musulmana.

El Te Deum es un Canto de Acción de Gracias a Dios, y tiene sus orígenes en el siglo IV. Las palabras Te Deum significan “A ti, oh Diosâ€, y son las primeras palabras de este Cántico de Alabanza. El Te Deum se ha celebrado tradicionalmente en Chile desde 1811, año en que José Miguel Carrera pidió a la autoridad eclesiástica de la época que celebrara una Acción de Gracias para conmemorar el primer aniversario de la Junta Nacional de Gobierno.

En sus primeros años el Te Deum se celebraba al final de la Misa. Sólo a partir de 1870, a petición del entonces Ministro de Culto, Miguel Luis Amunátegui, se comenzó a celebrar sin Eucaristía. Hay que recordar que en aquel tiempo los fieles que comulgaban debían permanecer en ayuna por varias horas. Por esta razón, la solicitud fue acogida por el Arzobispo de Santiago, Monseñor Rafael Valdivieso, y por el Cabildo Metropolitano.

- Video de la homilía del Cardenal Errázuriz

- Reviva la transmisión completa del Te Deum

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Fuente: DOP www.iglesiadesantiago.cl
Santiago, 18-09-2010
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