Como Pastor de la Iglesia de San José, quisiera unirme a todos los hermanos que en la zona cordillerana de nuestra región están sufriendo a raíz del temporal de estos días.
La intensa nevazón ha dejado a muchos aislados, sin comunicación, con una situación precaria en sus campos y ganados.
Es por eso que he querido saludarles y manifestar que como Iglesia estamos unidos a todos ustedes, mediante la oración, el afecto fraterno, y nuestra colaboración solidaria y caritativa, que nuestras instituciones comenzaron a evaluar y coordinar con la autoridad local.
A sus autoridades, les animamos a no decaer y a hacer los mejores esfuerzos en bien de toda la comunidad.
En las horas de dificultad y prueba, el servicio público puede desarrollarse con creatividad, y con la necesaria entereza, que el rigor del clima y las vicisitudes requieren, pero que son las mejores herramientas ante un escenario como el que estamos viviendo.
En la zona de Lonquimay, el Obispado a través de su Departamento de Acción Social y Cáritas está evaluando en coordinación con el Municipio para movilizar nuestra ayuda y colaboración solidaria.
A las parroquias, comunidades e instituciones católicas les invito a elevar nuestra plegaria a Dios Padre Providente, por esta afectada zona de nuestra Región, particularmente por las familias más asoladas por este frente climático, y les animamos desde ahora a participar de las campañas que iniciaremos para ir en ayuda de nuestros hermanos de Lonquimay y sus alrededores.
Imploramos la bendición del Señor, y que por intercesión de María Santísima, el Dios de todo consuelo les fortalezca y les anime
Padre Obispo Manuel Camilo Vial - Obispo de Temuco
Fuente: Comunicaciones Temuco
Temuco, 20-07-2011