Bajo la premisa de que la crisis de las drogas requiere una respuesta colectiva y profundamente humana, se llevó a cabo entre el 21 y el 24 de abril la
Capacitación Regional del Currículum de Prevención, Tratamiento y Recuperación del Uso de Drogas. El evento, que reunió a delegados de 11 países, buscó unificar criterios y fortalecer las redes pastorales en un contexto regional marcado por el aumento de la vulnerabilidad social.
La instancia fue organizada de manera conjunta por la
OEA-CICAD, el
CELAM-PLAPA y la
Comisión Nacional sobre Adicciones y Drogadependencia de Argentina. Con la coordinación del Padre Carlos “Charly” Olivero y la Lic. Andrea Escobar, el encuentro contó con la participación de figuras clave como Jimena Kawasaki (OEA-CICAD) y Roberto Moro (SEDRONAR), quienes enfatizaron la necesidad de que las iglesias locales se apropien de herramientas técnicas con base científica y antropológica.
Un Manual para sanar el tejido social
Uno de los hitos principales del encuentro fue la presentación del
Manual de Adicciones en Latinoamérica, un documento estratégico que se distribuirá en toda la región. Este manual no solo ofrece una mirada de conjunto sobre el abordaje integral, sino que también profundiza en:
- Dimensión Espiritual: El rol de la parroquia y la comunidad como espacios de acogida.
- Fundamentos Eclesiológicos: Cómo la Iglesia responde desde el Evangelio a la injusticia de la droga.
- Estrategias de Conducción Pastoral: Habilidades para la animación regional y la constitución de redes efectivas.
La visión desde Chile: Encuentros que transforman
Para
Francisco Carreño, Coordinador del Proyecto Centros de Escucha Barrial de Caritas Chile, la participación en esta cumbre reafirma un compromiso ético y espiritual. Al cierre del evento, Carreño vinculó la labor actual con el legado del Papa Francisco, destacando que el aislamiento es el mayor enemigo en estos contextos.
"A un año de la pascua del Papa Francisco, es vital caer en cuenta de lo que él nos señaló: 'Nadie se salva solo'. En especial cuando el tejido social sigue fracturado y las principales víctimas de aquello son las personas y comunidades más empobrecidas, que sufren a causa de las drogas y la violencia", señaló Carreño.
Para el coordinador nacional, el éxito de la intervención no reside solo en la técnica, sino en la calidad del vínculo:
"Responder en conjunto, en comunidad… nos invita a sostener encuentros transformadores basados en el conocimiento de los fenómenos y, en especial, en creer en la dignidad de todos quienes viven esta realidad".
Impacto territorial: De la teoría a la calle
En Chile, este enfoque se traduce en una labor diaria en territorios críticos. El proyecto de
Centros de Escucha Barrial —vinculado estrechamente al movimiento
“Nadie menos por la droga”— se encuentra actualmente desplegado en las comunidades de:
- Pudahuel
- Lo Espejo
- San Ramón
- Valparaíso
- Copiapó
Fuente: Caritas Chile
Mar del Plata, 28-04-2026