Bajo el amparo del Santuario Inmaculada Concepción, el pasado jueves 7 de mayo se vivió una jornada de profunda fraternidad y compromiso social. Personas y comunidades provenientes de distintos puntos de la capital se dieron cita para participar en un nuevo encuentro del proyecto de Caritas Chile:
“Centros de Escucha Barrial en contextos de adicciones y violencia”.
Esta instancia, considerada fundamental para el desarrollo del proyecto, tuvo como objetivo principal actualizar el estado de las diversas iniciativas territoriales que hoy enfrentan realidades complejas como el consumo problemático de alcohol y otras drogas, la situación de calle, la soledad y la falta de espacios de contención. El encuentro permitió constatar que, frente a la fractura del tejido social, la respuesta comunitaria es más fuerte que nunca.
Respuestas concretas frente al flagelo de las drogas
Durante la jornada, se destacaron las acciones que ya se encuentran activas en los barrios y que funcionan como "puentes" de esperanza. Entre ellas, se compartieron las experiencias de las
rutas calle, los espacios de autoayuda, los círculos restaurativos y las mesas de esperanza.
Estos esfuerzos no operan de forma aislada, sino que se articulan a través de un trabajo en red que permite derivaciones efectivas y un acompañamiento integral. "No se trata solo de asistir, sino de escuchar y reconstruir la dignidad de quien se siente abandonado por la sociedad", se enfatizó durante el intercambio de experiencias.
Nuestra Señora de la Esquina: Una fe que sale a la calle
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue el inicio de la peregrinación de
Nuestra Señora de la Esquina. Esta imagen, que representa la presencia de la Iglesia en las periferias y en los lugares donde la vida más duele, ha comenzado su ruta por barrios, recintos penitenciarios, parroquias y organizaciones sociales.
La peregrinación busca favorecer espacios de oración, pero también de acción concreta. Su objetivo es movilizar a las comunidades para salir al encuentro de quienes viven el flagelo de las drogas y la violencia, promoviendo la acogida y el acompañamiento bajo el lema de que en esta lucha no sobra nadie.
Una comunidad diversa y comprometida
El encuentro contó con la participación y el respaldo de
Mons. Álvaro Chordi, Obispo Auxiliar de Santiago, quien acompañó a los asistentes en este proceso de escucha y reflexión. La hospitalidad estuvo a cargo de la
Comunidad André Jarlan, quienes recibieron a delegaciones de diversos sectores y agrupaciones, entre las que destacaron:
- Comunidad Los Preferidos del Señor (Lo Espejo).
- Pastoral Nacional de Alcohol y Drogas (PANAD).
- Pastoral del Centro Penitenciario Femenino (CPF) de San Joaquín.
- Organizaciones y vecinos de San Joaquín, La Pintana y Puente Alto.
Integrantes del movimiento Nadie Menos por la Droga y el equipo nacional de Caritas Chile.
Santiago, 08-05-2026