Con el convencimiento de que el cuidado es una tarea compartida que fortalece a toda la comunidad, el viernes 5 de junio se realizó una nueva jornada del proyecto
“Capacitación para Familiares y Cuidadores de Personas Mayores” en la localidad de San Francisco de Mostazal.
La actividad estuvo enfocada en el aprendizaje práctico sobre control de
signos vitales, entregando conocimientos y herramientas que permiten a familiares y cuidadores acompañar de mejor manera la salud y bienestar de las personas mayores, favoreciendo una atención más oportuna y una mayor autonomía en el entorno familiar.
Aprender juntos para cuidar mejor
El taller se desarrolló en un ambiente participativo donde las y los asistentes compartieron experiencias, inquietudes y aprendizajes, reconociendo el valor del conocimiento comunitario y la importancia de fortalecer capacidades desde los propios territorios.
Más que una instancia de capacitación técnica, la jornada se transformó en un espacio de encuentro que puso en el centro la dignidad de las personas mayores y el compromiso de quienes las acompañan cotidianamente.
Temáticas abordadas:
- Control y monitoreo de signos vitales.
- Reconocimiento de señales de alerta en la salud de las personas mayores.
- Herramientas prácticas para el cuidado cotidiano.
- Promoción de la autonomía y el bienestar integral.
Un café que fortalece la fraternidad
Como parte de la jornada, las y los participantes compartieron un momento de conversación y cercanía en el
Comedor Solidario San Francisco, espacio comunitario que día a día testimonia el valor de la solidaridad y el encuentro.
En esta instancia también se compartió con el
Hermano Nicolás, integrante de la congregación que anima este servicio, quien dio a conocer parte del trabajo que se desarrolla junto a personas y familias de la comunidad, reafirmando que la caridad se expresa en acciones concretas que generan esperanza y fortalecen los vínculos sociales.
“El cuidado también se aprende en comunidad. Cuando compartimos conocimientos y experiencias, construimos redes que mejoran la calidad de vida de las personas mayores y de quienes las acompañan”.
Construyendo comunidades que cuidan
Esta ejecución que recibe los fondos de la Campaña de Cuaresma de Fraternidad, continúa consolidándose como una experiencia que fortalece el rol de familiares y cuidadores, promoviendo relaciones basadas en el respeto, la corresponsabilidad y el apoyo mutuo.
Desde la mirada de Caritas, estas iniciativas reflejan el valor de la subsidiaridad y la fraternidad, reconociendo que cada persona tiene capacidades que aportar al bienestar común. En un contexto de envejecimiento de la población, fortalecer las redes de cuidado es también fortalecer la resiliencia comunitaria y la esperanza compartida.
Fuente: Caritas Chile
Mostazal, 16-06-2026